Carta abierta al Papa León XIV, obispo de Roma

Estimado Papa León:
En poco tiempo visitarás nuestro país, y queremos darte una cordial bienvenida.
Te contamos que, en esta tierra rica en alimentos, minerales, tierra, agua y una población, aunque sufrida, no menos cálida y humana ¡hay hambre! ¡Hay pobreza! ¡Hay miseria!
Una tierra dolida donde millones de personas no llegan a comer todos los días, donde crece la explotación y la falta de trabajo. Donde desde el Estado y de la ideología del descarte se trata de prescindibles a las jubiladas y jubilados, a las personas discapacitadas que cuando levantan la voz solo son reprimidas, donde niñas y niños pobres llegan a cifras escandalosas, y más de 1.000.000 de ellos se van a la cama sin comer.
Esperamos tu palabra y abrazo a los perseguidos por decir verdad, a los que más allá de sus creencias y diversidades construyeron la democracia que quiere ser vaciada y reemplazada por el poder de las corporaciones y de empresas de IA que expropian nuestra vida y perfeccionan las armas de la muerte y la guerra.
Para nuestro pueblo es muy importante tu visita; especialmente cuando se cumplen 50 años de la nefasta dictadura cívico-militar, que contó con bendición eclesiástica, y un genocidio, en el que 30.000 mujeres y varones, jóvenes y trabajadores fueron desaparecidos para encumbrar un proyecto de capitalismo salvaje y neocolonialismo. Fueron más de 200 religiosos y agentes pastorales incluyendo obispos, sacerdotes, monjas y seminaristas que sufrieron detención, tortura, desaparición o asesinato. Entre ellos los obispos Enrique Angelelli y Carlos Ponce de León, que la maquinaria del olvido quiere que se borren sus memorias, sus ideas, sus acciones. Que olvidemos la enseñanza de Angelelli «Hay que tener un oído en el pueblo y otro en el Evangelio” sobre todo en un país donde desde el poder se trata al pueblo como enemigo. En tiempos donde quiere enseñorearse el negacionismo sobre la memoria de los mártires y los responsables de tanta muerte para entronizar la violencia verbal y física sobre los que reclaman, sobre las niñas y niños pobres, sobre los hermanos extranjeros.
Argentina se ha convertido en un laboratorio de un proyecto posthumano que pregona la concentración de la riqueza y la extensión y multiplicación de la pobreza; para ellos, libertad y democracia ya no son compatibles. Por eso reprimen la protesta pacífica de jubilados y trabajadores, promueven razias policiales salvajes contra los barrios humildes, se persigue y desaloja de sus tierras a los pueblos indígenas. Se detiene y juzga a los que protestan. Y se rompió el Pacto Democrático construido desde 1983 cuando se intentó un magnicidio contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner por razones políticas y de odio, y como fallaron la difamaron, la acusaron falsamente y la condenaron arbitrariamente. Y la misma suerte de persecución sufren luchadores, militantes, religiosos, delegados obreros y sociales, que sintetizamos en la condena injusta e inhumana de Milagro Sala.
El poder antidemocrático convierte al país en un laboratorio donde se quiere instalar el poder de las empresas de IA sin regulación alguna, donde puedan servirse de nuestras aguas, de nuestros minerales, de nuestras riquezas comunes. En nombre de una falaz libertad de mercado se encarcela y manipula a ciudadanos y ciudadanas. Se privilegia a quienes sostienen que la democracia es un obstáculo, y que quienes piden regular la IA son el demonio, como lo ha repetido nuestro “ilustre visitante” Peter Thiel.
Compartimos contigo que «La Inteligencia Artificial requiere hoy ser «desarmada y desarmante», liberada de la lógica que la transforma en instrumento de dominio, de exclusión o de muerte.» «Ningún algoritmo puede hacer moralmente aceptable la guerra.»
Estamos seguros de que te abrazarás a nuestro pueblo, a los miles de trabajadores que fueron despedidos, a los desocupados y subocupados, a las mujeres ahora más desamparadas puesto que el estado se retira de protegerlas frente a la violencia machista, a los que claman justicia social y que rechazarás una vez más las ideas que sostienen que la justicia social es una aberración, más en un país tan rico como la Argentina pero donde crece el hambre y miles de familias tienen que dormir en la calle porque son desalojadas.
En ese abrazo estaremos todas y todos los que creemos y buscamos una sociedad democrática, igualitaria, libre, justa y soberana, cristianos, creyentes y no creyentes, judíos y musulmanes, sacerdotes y laicos. Los que creemos en la paz y la reclamamos para América latina, para Gaza, para Oriente, para África, para Europa.
Te abrazamos León y te esperamos

Presbitero Eduardo de la Serna – Padre Paco Oliveira- Pedro Peretti – Natalia Salvo -Alejandro Mosquera – Mariano Pinedo – Francisco Tete Romero – Jorge Elbaum – Gustavo Campana -Eduardo Sigal – Profesor Fernando Signorini – Marina Glezer – José Pepe Sbatella -Javier Vicente – Darío Baiocco (Pte. Comunal Máximo Paz, Sta. Fe) – Jorge Rivas – Pablo Jesús Giorgis (Pte. Comunal Santa Isabel Sta. Fe) – Luciana Glezer – Camilo Gómez Montero – Ángel Strapazzon (MoCaSE) – Pablo Micheli – María Eugenia Mengarelli – Tomas Lujan – Gonzalo Goyechea (Pte. Comunal María Teresa Sta. Fe) – Julio Fuentes – Andrés Imperioso – Federico Tonarelli – Carlos Resio – Andrés Cedrón – Adrián Stoppelman Luis Gatti – Ana Conti – Mario Dahul -Miguel Ángel Bayón – Daniel Sosa – Ana Pastor -Juan José Moreno – Víctor Giusto – Rubén Bazán.

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